domingo 12 de octubre de 2008

El patinazo de Rajoy

Sin entrar en el fondo de la opinión de Don Mariano, la cuestión que lleva rondándome en la cabeza durante todo el día es:

¿Hasta qué punto podemos exigir de nuestros políticos
coherencia entre lo que creen y lo que dicen que creen?


5 comentarios:

Respecto a los políticos yo lo tengo muy claro: son ellos los que deberían estar a nuestro servicio y no al revés. ¡Son ellos nuestros empleados!

El otro día Roberto -mi paquete- y yo hablábamos de las promesas electorales. ¿Por qué no se hace una auditoría respecto a las mismas? ¿Por qué al finalizar una legislatura no se mide hasta que punto ha sido eficiente el ejecutivo de turno? ¿Por qué a mí me despedirían de mi trabajo si no cumplo con ciertos objetivos y esta gente se va de rositas, y con buenos finiquitos y pagas de por vida, hagan lo que hagan?

No es justo y además no deberíamos permitirlo. Los políticos deben tener verdadera vocación social. Cosa que, visto lo visto, no tienen. No tienen ni un ápice.

Es de vergüenza. Arg.

13/10/08 12:42 PM  

Es otro mundo muy distinto al tuyo y al mío, querida amiga...

13/10/08 1:01 PM  

Buenos días:
No debería ser un mundo diferente, el que lo sean me parece una barbaridad.
Es cierto que lo son y viven alejados de nosotros, los que les alzamos y ensalzamos, depende el caso.

Un saludo a los dos.

15/10/08 9:47 AM  

Coincido con Miss Calamity, y reformularía la pregunta:
¿Hasta qué punto podemos permitir en nuestros políticos diferencias entre lo que dicen y lo que hacen?

Un saludo

Wahibo

8/2/09 6:17 PM  

El caso es que se lo permitimos... Sino, mira las elecciones. Un abrazo.

8/2/09 7:12 PM